
Al primer Restaurante del Santiago Bernabéu se accede por la Puerta 57 del Estadio, de ahí su nombre. Se abrirá al público el próximo día 16 de diciembre y permanecerá abierto todos los días del año. Durante los días de partido se utiliza como Zona de Hospitalidad.
Puerta 57 está especializado en la cocina tradicional española, con marcado acento en lo marinero (es el “sello” de la casa, y cuentan con su propio vivero, surtido directamente desde las lonjas gallegas, asturianas, valenciana o andaluza), pero también ofrece exquisitos arroces, guisos y carnes. La carta de vinos está confeccionada por el sumiller José Daza, y tiene preponderancia del mejor vino nacional, con “Zidanes” extranjeros de Nueva Zelanda, Chile o California
La decoración del local es espectacular. Es un proyecto del prestigioso decorador García de Vinuesa, que ha abandonado sus estilos más vanguardistas (es el diseñador de los principales restaurantes orientales de la capital) para dotar al escenario de un ambiente muy clásico.

En la entrada al local, tiene una espectacular barra. A la izquierda está el primer comedor, denominado “Salón Madrid”, cuyo principal encanto es el enorme ventanal que permite ver el terreno de juego. Cuenta con un salón privado, denominado “Salón Blanco”, con capacidad para 20 comensales.
En la planta baja se encuentra el “Salón Real”, que suple la ausencia de vistas con una decoración aún más lujosa: Las ‘joyas de la corona’ son su elegante lámpara, una obra de arte realizada por la Real Fábrica de Vidrio de La Granja (valorada en más de 60.000 euros), y réplica exacta de una de las existentes en el “Versalles” segoviano; también una impresionante alfombra realizada por la Real Fábrica de Tapices. Cuenta con otro salón privado, el “Rincón Blanco”, muy acogedor, con capacidad para ocho personas. Los cuadros que lucen en sus paredes son obra original realizada para la ocasión por pintores del reconocido prestigio internacional como Segrelles, Favila o Antonio Medina.
La capacidad del Restaurante Puerta 57 es para unos 180 comensales, atendidos por 60 empleados, en la filosofía de la dinastía familiar de ofrecer el mejor servicio, tanto en sala como en cocina.
Una información de Javier Palomino