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Enviado el Martes, 30 de Mayo del 2006 (11:22:01) por redactor |
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Un equipo de rapaces se encarga de cuidar el cesped del estadio.
Si el Real Madrid es pionero en lo deportivo y lo económico, también lo es en otros muchos pequeños detalles, menos conocidos pero no por ello menos innovadores. Y una de estas acciones es la que realizan Guillermo Santalla y Diego Martín, encargados que con su equipo de aves rapaces son los encargados de que las palomas y resto de pájaros no aniden dentro del Bernabéu.
Una iniciativa única, sobretodo en lo que al uso de halcones se refiere, ya que estas aves son muy difíciles de domesticar. Desde que nacen, el primer año se realiza un trabajo de diez horas diarias con ellos hasta que están preparados para volar. Sólo en el Santiago Bernabéu se usan halcones, pero el resto del equipo está formado por varias águilas y buhos. El águila es un animal mucho más fácil de domesticar y que se usa sobre todo para la zona de butacas y que también usan en el Vicente Calderón. Algunos experimentos en Inglaterra y la Liga de béisbol americana son escenarios en los que se han usado las aves rapaces en el mantenimiento de los estadios.
El que mejor lo puede explicar es Guillermo. “El halcón que he usado hoy se llama Ulises, un híbrido de halcón peregrino y halcón canario, también tenemos dos halcones acres que se llaman Figo y Zidane, un águila de harries que se llama Ares, otro águila que se llama Atila, más dos búhos, dos águilas de cola roja… es un equipo muy concreto y exclusivo para el estadio y cada uno está entrenado para una zona diferente del campo. Por ejemplo, Ulises es el pájaro encargado del cuidado del césped. Las águilas se ocupan de las zonas de las butacas y los búhos para las actuaciones nocturnas”, explica el cetrero que lleva ya cinco temporadas, desde el verano de 2001, trabajando en el mítico estadio de Chamartín.
La principal misión es evitar que aniden dentro del campo. En determinados momentos del día el césped del campo se inunda de bandos de palomas que se posan en el césped y se comen las semillas, aunque ese daño es mínimo ya que en el buche de una paloma solo caben 8 gramos de semilla, pos los cientos de kilos que se han plantado. La Castellana es una zona de paso de miles de aves y si anidan en los huecos y vigas del estadio el problema sería mucho más grande. La misión es que las palomas que entran estén el menor tiempo posible y no se queden.
Ulises es el pájaro de las imágenes, todo un veterano ya que lleva desde el principio de esta iniciativa y conoce cada rincón del campo. Mientras no vuela y está apoyado en el antebrazo de Guillermo lleva una especie de casco ya que las aves tienen un cerebro óptico y anulándoles la visión evitas que pudieran reaccionar ante cualquier estímulo. Durante la semana descansan en el centro de cría en cautividad que tiene su cuidador en Santa María de la Alameda, cerca de El Escorial, en la sierra madrileña.
El trabajo de este equipo está siendo especialmente activo en las últimas semanas ya que, aprovechando los meses de descanso por el Mundial, el Real Madrid ya trabaja plantando el césped para la próxima campaña. Un trabajo que habitualmente se hace en junio y que este año se está haciendo en mayo, lo que asegurará que la temporada que viene los jugadores del Real Madrid practiquen su fútbol en una alfombra.
Una información de Álvaro Velasco
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