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Enviado el Lunes, 3 de Octubre del 2005 (16:52:27) por redactor |
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Por primera vez en sus 103 años de historia, el Real Madrid ha podido observar un eclipse solar anular. Durante cuatro intensos minutos (entre las 10.56 y las 11.00 horas), los empleados del Club disfrutaron de este fenómeno en el que la luna cubrió el 90% del sol. Emilio Butragueño y Arrigo Sacchi también presenciaron un eclipse que no volverá a visitar la ciudad hasta el 12 de agosto de 2026.
No era un eclipse más, de esos que suceden al menos dos veces al año. Era especial porque “iba a pasar por Madrid”, algo que no sucedía desde el 8 de julio de 1842 (y por entonces el Madrid, y casi el fútbol, aún no habían nacido). La franja que dibuja un eclipse total (o anular) en la superficie de la tierra es muy pequeña, tan solo de unos 200 kilómetros de ancho. Y en esa mínima franja pasaba hoy, 3 de octubre, de pleno por la ciudad de Madrid.
Desde primeras horas de la mañana no se hablaba de otra cosa, y el fenómeno no pasó desapercibido en el Bernabéu. Las primeras gafas de protección homologadas empezaron a desfilar por las oficinas, y una hora antes del acontecimiento, ya se había elegido el mejor observatorio: una galería situada cerca de la Torre A, frente al Centro Comercial.
Comenzó la cuenta atrás. Este histórico viaje de la Luna a través del sol comenzó a las 9.38 horas en Pontevedra, dirección Madrid. El inicio de la anularidad se produjo a las 10.56, y duró hasta las 11.00 horas, cuatro intensos minutos que se vivieron en el Bernabéu con la misma pasión que los cuatro goles marcados el día anterior ante el Mallorca.
Emilio Butragueño y Arrigo Sacchi se sumaron al grupito de empleados que querían dejar grabada en su retina esta imagen: el Sol convertido por unos minutos en un anillo de fuego con la Luna en su interior.
Como en toda reunión de rigor, no faltaron las explicaciones de los “expertos”, quienes explicaron que el fenómeno óptico es posible porque, aunque el Sol tiene un diámetro 400 veces superior al de la Luna, está también 400 veces más lejos que ella, por lo que, a simple vista, ambos cuerpos pueden parecer del mismo tamaño en el cielo. También hubo decepciones entre los que esperaban un descenso evidente en la temperatura o que la cantidad de luz se redujera y fuera similar a la del anochecer. Fue nuestra particular visión de los lunes al sol.
Cinco minutos después, cuando el fenómeno del eclipse siguió su rumbo hacia el continente africano (Argelia, Túnez, Libia, Chad, Etiopía, Kenia, Somalia y Sudán, donde alcanzará su intensidad máxima: 95 % durante 4:26 minutos), los empleados regresaron a su quehacer diario. Los que se perdieron la cita, podrán volver a intentarlo en 2026, 2027 y 2053 (totales) y 2028, 2059, 2075 y 2082 (anulares).
Una información de Javier Palomino
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